miércoles, 25 de julio de 2018

Milán, moda y rito musical (II)


 Pasen y vean la continuación de este paseo por la musicalidad de Milán

6) Ahora nos dirigiremos hacia la biblioteca ambrosiana, que toma su nombre por el patrono de la ciudad: San Ambrosio, del que ya hablamos en la anterior entrada. Sin embargo, en esta ocasión no nos dirigimos a este edificio por San Ambrosio, sino por otra personalidad que presentamos anteriormente pero que dejamos en suspenso hasta este momento: Leonardo Da Vinci. 

Leonardi Vincii manu et ingenio celeberrimi lucubrationum volumina XII habes o civis

Y es que en este impresionante ejemplo de arquitectura se custodia celosamente uno de los códices más completos del genio italiano: el Códice Atlántico, que contiene, entre muchos otros diseños e ingenios, papeles de Leonardo referentes al bosquejo de instrumentos musicales como dos flautas, que tal como él mismo indica 

“no hacen la mutación de sus voces a saltos, sino en la forma propia de la voz humana, acción que se consigue moviendo la mano hacia arriba y hacia abajo como en la trompeta bastarda, y ello especialmente en la flauta a, y se puede hacer de 1/8 a un 1/16 de tono y tanto cuanto te plazca”.
También aparece en este códice el diseño de un timbal mecanizado con tres baquetas que levantan, para caer por su propio peso, los dientes de tres engranajes que hace girar una manivela. El redoble o ritmo resultante variará en función del número y ordenamiento de los dientes de los engranajes.
Además, también contiene los bosquejos de un sorprendente Geigenwerk, un instrumento de teclado pero en el que las cuerdas, en vez de ser punteadas (como en el clave) o percutidas (como en el clavicordio), son frotadas por cilindros resinados, produciéndose un sonido similar al de los instrumentos de la familia de los violines.

Video de Geigenwerk o viola organista

Sin embargo, aunque existen varias hojas de este códice en exposición, ninguna de ellas corresponde a alguno de sus diseños musicales. Estas se encuentran en lo que es la biblioteca en sí, una sala casi en penumbra y en la que numerosas vitrinas iluminadas con una luz amarillenta crean un contraste de claroscuro en el ambiente. Tales vitrinas exponen folios e información de los sueños, y a veces pesadillas, de este gran genio. Tras estas vitrinas, las paredes están cubiertas por estanterías distribuidas en dos pisos que están pobladas por valiosos ejemplares de primer orden (los únicos fragmentos que han sobrevivido de Vidularia de Plauto, manuscritos miniados de espléndida factura, como el Libro de horas borromeo, de Cristoforo De Predis, o el Aulo Gelio, Ilias picta o Ilíada ambrosiana del siglo V, el famoso Virgilio con anotaciones marginales de Francesco Petrarca, el Antifonario de Bangor…), que en realidad solamente constituirían una ínfima parte del saber que ha generado el conocimiento humano. Todo ello sobre una aterciopelada alfombra roja y bajo una nívea bóveda de cañón. Una imagen de la que me gustaría poder mostrar una instantánea, pues la situación lo merece, pero el realizarlas estaba terminantemente prohibido. Así que simplemente dispongo de la huella que una sensación dejó en mi memoria, la cual, mucho me temo, habrá quedado desdibujada por mi imaginación y fantasía. 

 Copia de la sobrecogedora escultura de Laocoonte y sus hijos atacado por la serpiente marina en el famoso pasaje de la Iliada

Hall

Patio interior

Pasillo exterior que da al patio interior de la biblioteca, en el que puedes pasear rodeado de bustos de las más grandes eminencias italianas, en la foto Dante y Leonardo nos hacen de guía.

 Escalera para acceder al piso superior

 Yo estropeando la fotografía y al fondo las ciencias personificadas

 Puertas hacia los pasillos exteriores

7) En la siguiente visita nos dirigimos más atrás en el tiempo, con la finalidad de escarbar en las huellas aún vivientes de la historia de esta ciudad. Para ello nos dirigimos hacia el Museo arqueológico, emplazado en un enclave inmejorable para tal fin, un antiguo monasterio del siglo VIII: San Mauricio, que alberga piezas provenientes de la cultura griega, etrusca, romana y de la Edad Media.
Sería interesante reseñar el cambio que ha sufrido este espacio sonoro con el paso del tiempo: En una primera instancia, en época romana, aquí se encontraba el circo que, con los gritos de una furiosa plebe ante el entrechocar de los gladius y el resonar de cornua y tubas romanas anunciando la inminente muerte, debía ensordecer cualquier otro sonido que se produjera en la calle. Más tarde, cuando los ecos de esos últimos clamores y vítores se fueron apagando en el tiempo, se alzó el más antiguo y vasto convento femenino de la ciudad, realizado entre los siglos VIII y IX, desde donde resaltarían los sonidos típicos de los cánticos, las campanas llamando a rezar y las labores de una dura jornada de trabajo.
Hoy en día, este es un espacio en el que puedes huir del bullicio del tráfico y de turistas (o por lo menos yo tuve esa suerte). Los restos de sus claustros constituyen pétreos caminos por los que contemplar el paso de la historia, en ellos te vas a ir encontrando distintas piezas arqueológicas, para terminar el paseo en una pasarela que permite ingresar en una torre poligonal romana de finales del siglo III, en la que se puede disfrutar de frescos altomedievales del siglo XIII.

 Acceso a la torre poligonal de la era tardo-romana

 Sistro, instrumento musical idiófono egipcio que los romanos también emplearon (al lado, lámparas de aceite)

 Ejemplos de mosaicos y vestimentas romanas.

Bajorrelieve en el que se ve cómo se interpretaba la Kithara empleando un plectro

 Altar de Angera, en donde se distingue una tibia doble. Fíjense en el esfuerzo de los músculos bucinadores del intérprete.

Sátiro tocando lo que yo diría que es una doble tibia berecynthia

Luego, en la sección nueva del museo, están las colecciones expuestas en diferentes plantas, diferenciadas por la cultura a la que pertenecen: etruscos, altomedievales, griegos. En ellas, sobre todo en el piso griego, se pueden hallar ánforas con interesante iconografía musical, gracias a la cual podemos hacernos una idea de los instrumentos que fabricaban el espacio sonoro de aquellas sociedades.

 Máscaras griegas

Ánfora griega en la que se ve coronando de laurel a un intérprete de Kithara

Crátera de campana griega con iconografía de una lira



Ánfora con reproducción de trigonon, un instrumento mucho más complicado de localizar en la iconografía musical griega. ¿Puede que se trate de Safo? se la vinculaba con este instrumento

Procesión con instrumentos musicales: diaulos, chelys (realizada con caparazón de tortuga) y krotala

Sarcófago etrusco con la característica pose yerta.

8) La iglesia anexa al museo de arqueología, de nombre S. Mauricio, es interesantísima de visitar. Sus paredes están profusa y minuciosamente decoradas con frescos, de hecho, estos constituyen uno de los ciclos de frescos lombardos más importantes del siglo XVI, en su mayoría de Bernardino Luini y su círculo. En su interior no hay ningún rincón de esta iglesia en la que falte color, pero nos centraremos únicamente en la entrada que comunica los dos lados diferenciados de este templo, pues es en este sitio donde hallaremos interesantes representaciones de ángeles músicos con sus respectivos instrumentos musicales.

Ángeles músicos portando tres violas da gamba y otra sobre el regazo tañida a modo de laúd

Ángeles músicos con laúdes, flauta travesera y viola da braccio

Como ya he indicado, esta iglesia está dividida en dos secciones altamente diferenciadas por un tabique que llega hasta la imposta de la gran bóveda con nervaduras.

Tabique que se alza hasta la imposta de la bóveda y que separa las dos secciones de la iglesia

El primer ambiente, al cual se accede desde la calle, estaba destinado a los fieles, mientras que el segundo, ligado al resto de la clausura, estaba dedicado a las monjas y alberga un amplio coro de madera del siglo XVI.

 Panorámica de esa primera sección destinada a los fieles

Panorámica de la segunda sección, la destinada a las monjas

Órgano de elegante factura

 Curioso fresco en el que se relata cómo Noé salvó a los unicornios

9) Como ya se indicó en una entrada anterior, la figura de Verdi es particularmente relevante en la atmósfera musical que se respira en la ciudad, habiendo ciertos enclaves que corroboran tal afirmación. El primero de ellos sería el conservatorio, donde se han formado, y aún se forman, los músicos más relevantes y con talento del país. Por sus aulas han pasado alumnos tan sobresalientes como Giacomo Puccini, Claudio Abbado, Ricardo Mutti… Un dato curioso a este respecto es que Giuseppe no fue admitido en él (por lo visto, no dio la talla debido a su forma de tocar poco ortodoxa), pero la justicia poética ha querido que a este conservatorio se le bautizara con su nombre.

10) El segundo de esos lugares que llevan la impronta del músico ya es un lugar más cercano al compositor, tanto en su vida como en su muerte: «Casa Verdi», la casa de reposo para músicos, un proyecto ideado por él mismo y dirigido a acoger a músicos jubilados.

 Fachada de casa di riposo per musicisti. Fondazione Verdi

Verja de entrada

Además, en él está la impresionante y monumental capilla en la que descansan sus restos y los de su esposa. Esta se halla en un extremo del acogedor patio interior de planta rectangular al que pueden acceder los visitantes (lamentablemente, es la única zona abierta al público). Este tiene además unos bancos en los que puedes descansar escuchando emanar la armonía de las habitaciones de los músicos residentes.

 Patio interior con la capilla de Verdi al fondo

Tumba de Verdi

Detalle interior de la capilla de Verdi

Se trata de una localización un tanto alejada del centro pero que se encuentra muy bien comunicada gracias a la línea 1 del metro, que tiene una parada justo en frente, la cual, además, da a una rotonda ornamentada con una gigantesca estatua a cuerpo completo del compositor italiano.

Sin embargo, la sombra de Verdi no solo se siente en esos tres espacios emblemáticos que se han citado a lo largo de estas dos entradas sobre Milán. Esta también se alarga por toda Italia, pero en particular en esta ciudad, en forma de calles, cafés, restaurantes, hoteles y, más sorprendentemente, grafitis. Todas estas muestras en su nombre demuestran la integración de su imagen en la memoria histórica y social de Milán. Y es que Verdi, a pesar de no haber empezado con muy buen pie en esta ciudad, supo ganarse el corazón de los milaneses, para quienes estrenó, en la Scala, obras tan solemnes como Nabucco, Otello y Falstaff, entre otras.

- grigi + Verdi

Verdi batuta en mano

11) Un paseo por el barrio de los Navigli. Este barrio, con sus preciosos canales, es como una pequeña parte de Venecia en Milán. Estos, construidos durante el Renacimiento (de hecho, fue nuestro protagonista Leonardo Da Vinci el artífice del sistema de presas de esta obra de ingeniería) para mejorar las comunicaciones de la ciudad por mar, y, en consecuencia, multiplicar el tráfico de mercancías y de pasajeros, hacen hoy las delicias de los turistas y milaneses, al ofrecer un escenario perfecto para tranquilos paseos, tanto terrestres como fluviales, por una zona con encanto, llena de restaurantes, terrazas y cafés, en los que sentarse a ver pasar el tiempo sin otra preocupación que plantearse cuál será el siguiente destino.

Paseando por los canales al anochecer

Navigli

12) El Cementerio monumental. Su grandiosidad y el gran número de tumbas con valor artístico y estético que alberga, hacen de esta enorme superficie un auténtico museo al aire libre.
Ya frente a su fachada se te hiela la sangre por sus enormes proporciones, y es que una persona se siente una hormiga al pasar por debajo de tan ciclópea edificación.

 Parte de la monumental fachada

Y es que lo imponente y lo sublime es lo que ha primado en estos 250.000 m² de superficie. Parece como si los milaneses hayan competido entre sí por realizar el más elevado homenaje a su apellido y familia.



Por sus caminos, circundados por árboles, deambularás entre templos romanos, obeliscos egipcios, capillas con forma de iglesia o sinagoga, realistas y minuciosas esculturas, etc.

Paseo entre capillas

 
Un remanso de paz y tranquilidad por donde alejarte de la rapidez y de las prisas de la vida terrenal.
No en vano es uno de los lugares top5 de esta ciudad y con el que cerraremos este paseo por la atmósfera sonora de Milán

Detalle de la capilla Bernocchi, que es coronada por una columna de mármol blanco en la que se encuentra esculpida la vida de Jesús

Capilla de la familia Toscanini, sin embargo Arturo no está enterrado en ella

Arrivederci

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